En el argot motero, ir de paquete se refiere a viajar como acompañante en el asiento posterior de una motocicleta. Aunque el término sea informal, el rol del pasajero es activo.
Es importante destacar que el peso del acompañante puede incrementar la masa total del vehículo hasta en un 30% o 40%, lo que altera significativamente la distancia de frenado y la suspensión. Por ello, ir de paquete no es simplemente ir sentado, es convertirse en un elemento clave para la aerodinámica y la estabilidad del conjunto.
La postura del acompañante es el primer factor para un viaje estable. Una mala posición puede desplazar el peso de la moto y provocar situaciones de riesgo en plena marcha.
A continuación, estos son los aspectos clave de cómo debe sentarse el pasajero.
La forma correcta y segura de sentarse en una moto es siempre a horcajadas, es decir, con una pierna a cada lado del asiento y mirando hacia adelante. Nunca se debe viajar de lado, ya que esto desequilibra la moto y es extremadamente peligroso ante cualquier giro o frenada de emergencia.
Los pies deben permanecer en todo momento sobre los estribos o reposapiés destinados al pasajero. Incluso cuando la moto se detiene, el acompañante debe mantener los pies arriba para no interferir en el equilibrio que el conductor ejerce con sus propias piernas sobre el asfalto.
La sujeción ideal consiste en rodear la cintura del conductor con las manos o utilizar las asas fijas que muchas motos incorporan en la parte trasera. Es vital evitar agarrarse de los hombros o brazos del piloto, ya que esto limita su capacidad de movimiento y su tiempo de reacción ante imprevistos.
No todas las motos ni todos los conductores pueden llevar acompañante legalmente. Los requisitos fundamentales se recogen en el Artículo 12 del Reglamento General de Circulación, que establece las normas específicas para el transporte de personas en motocicletas.
Antes de iniciar la marcha, es obligatorio comprobar el permiso de circulación del vehículo para verificar que la moto esté homologada. En el apartado S.1 debe figurar el número de plazas. Si indica "2", la moto está homologada.
Además, según la ley, para transportar a un pasajero, la motocicleta debe contar obligatoriamente con un asiento doble y reposapiés laterales específicos.
El reglamento dicta que, como norma general, el pasajero debe ser mayor de 12 años. No obstante, existe una excepción legal que afecta a los niños mayores de 7 años. Estos pueden viajar siempre que el conductor sea su padre, madre, tutor o una persona mayor de edad autorizada por ellos. En ambos casos, es imprescindible que el menor llegue correctamente a los reposapiés.
El pasajero debe llevar obligatoriamente un casco que incluya la etiqueta de homologación ECE, situada en el cierre o interior, para garantizar su seguridad legal. La normativa exige además viajar a horcajadas en el asiento posterior, nunca entre el conductor y el manillar.
En cuanto al equipamiento, se recomienda completar el equipo con guantes, chaqueta con protecciones y calzado cerrado para minimizar riesgos ante cualquier incidente.
Para quienes se desplazan como pasajeros por primera vez, conocer las pautas de comportamiento básicas es esencial para garantizar un trayecto sin incidentes.
A continuación, estos consejos permiten que el acompañante sepa cómo actuar de manera correcta, facilitando la conducción y manteniendo la estabilidad de la motocicleta en todo momento, tanto en parado como en movimiento.
El acceso a la motocicleta debe realizarse únicamente cuando el conductor dé una señal clara de estar preparado y con el vehículo estabilizado. Lo más recomendable es subir por el lado izquierdo, utilizando el estribo como apoyo y pasando la pierna derecha sobre el asiento con un movimiento fluido.
Para bajar, es necesario esperar a que la moto esté totalmente detenida y el motorista confirme que el descenso es seguro, repitiendo el proceso de forma inversa y suave.
Durante la marcha, el objetivo principal es no entorpecer las maniobras de quien conduce. En las curvas, el pasajero debe acompañar la inclinación de la moto de forma natural, evitando movimientos bruscos o intentos de corregir la postura.
En las frenadas, se debe evitar que el peso recaiga sobre la espalda del conductor para no restar capacidad de maniobra. Para ello, se pueden apretar los muslos contra el chasis o apoyar las manos en las asas laterales.
Durante las aceleraciones, mantener el tronco firme evita desplazamientos involuntarios hacia atrás.
Identificar y corregir ciertos hábitos es fundamental para evitar situaciones de peligro. Estos son los fallos más frecuentes que suelen cometer los acompañantes:
A continuación, estas son las dudas más frecuentes sobre cómo viajar como paquete en una moto.
No. Únicamente pueden llevar pasajeros como paquete aquellas motocicletas que estén específicamente homologadas para dos plazas. Este dato debe verificarse en la ficha técnica del vehículo (apartado S.1). Además, es obligatorio que la moto cuente con un asiento doble y reposapiés laterales instalados para el uso del acompañante.
La edad mínima general establecida por el Reglamento General de Circulación es de 12 años. De forma excepcional, se permite que menores de entre 7 y 12 años viajen como pasajeros siempre que el conductor sea su padre, madre, tutor o una persona mayor de edad autorizada, y siempre que el niño alcance correctamente los reposapiés.
El pasajero debe apoyar los pies obligatoriamente en los estribos o reposapiés laterales destinados para tal fin. Deben mantenerse en esta posición durante todo el trayecto, incluso cuando la moto se detenga en semáforos o paradas breves, para no comprometer el equilibrio que ejerce el conductor.
Sí. El Seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio de la motocicleta cubre los daños personales sufridos por el pasajero en caso de accidente, independientemente de quién sea el responsable del siniestro. Esta cobertura garantiza la asistencia médica y las indemnizaciones correspondientes al acompañante.
Para circular en motocicleta es obligatorio contar con un seguro de moto y, simplemente con que el conductor o dueño del vehículo tenga su póliza en vigor, el pasajero ya queda automáticamente cubierto ante cualquier daño físico en caso de accidente. No es necesario contratar un seguro adicional para el acompañante, ya que la responsabilidad civil obligatoria garantiza su protección.
En Helvetia reforzamos esta seguridad básica con ventajas añadidas como asistencia en viaje para ambos desde el kilómetro cero, defensa jurídica y asistencia sanitaria ampliada, ofreciendo una protección total en cada ruta.