Cuándo tienes que cambiar el aceite de tu coche y otros consejos útiles

09.12.2022 | Helvetia Seguros
Ser previsor con el mantenimiento básico de tu vehículo puede aumentar su vida útil y evitar posibles sustos por reparaciones inesperadas.

El buen mantenimiento de un vehículo puede acarrear los mismos beneficios que el cuidado de otros elementos, como los electrodomésticos, aparatos electrónicos y otro tipo de utensilios domésticos. Un buen uso y cuidado servirá para que su vida útil sea más larga y sin sorpresas.

Entre los diferentes cuidados que se deben de realizar de forma relativamente frecuente en un coche está el cambio de aceite del motor. Una práctica que es recomendable conocer bien independientemente de ser una persona más o menos entendida en el buen uso de un vehículo.

Con qué frecuencia hay que cambiar el aceite

No es extraño que desde el taller mecánico donde suelan reparar tu vehículo, o en las revisiones que realices, te avisen de la conveniencia de cambiar el aceite. Pero para evitar encontrarse con sorpresas desagradables, llevar un control en las fechas de cambio garantiza su correcto seguimiento.

Los fabricantes de turismos recomiendan un cambio del aceite del motor cuando se hayan realizado unos 15.000 kilómetros. Sin embargo, el aceite debe de sustituirse al menos una vez al año, sin importar que el coche se haya utilizado más o menos. En cualquier caso, los manuales de cada modelo de vehículo te especifican claramente la frecuencia para realizar el cambio de aceite.

Por un lado, habría que recordar la diferencia entre el cambio de aceite del motor y el correspondiente al aceite de la caja de cambio. En este caso se recomienda un cambio cada 100.000 kilómetros o cada siete años. Pero habrá que tener también en cuenta factores como si el coche está expuesto con frecuencia a cargas pesadas.

Problemas de olvidar este mantenimiento

Las consecuencias de no cambiar el aceite del motor suelen venir precedidas de algunas señales o avisos del propio vehículo. Entre los principales problemas de no realizar este mantenimiento se encuentran el del aumento del desgaste de las partes metálicas del motor, la acumulación de suciedad en el filtro -lo que podría acabar en su taponamiento- o incluso un aumento importante en la temperatura.

Además de estos problemas se pueden producir otros como la aparición de ruidos metálicos por la falta de lubricación, roturas en piezas como los casquillos de biela o que se produzcan arqueos de las levas, incluyendo el famoso gripado del motor, lo que implicaría su rotura.

Por eso es importante saber que una simple revisión periódica, y que cumpla con las recomendaciones de los profesionales, puede evitar que el motor quede gravemente dañado por la falta de previsión.

Otros consejos útiles de mantenimiento

Algunas de las claves para conseguir un cuidado correcto del vehículo es conocer algunas de las principales piezas que debes de vigilar correctamente. Aunque cada una de ellas pueda tener una mayor o menor importancia, es recomendable tener un constante cuidado se su buen mantenimiento.

Los amortiguadores y los neumáticos son dos claros ejemplos de partes del vehículo que, además de proporcionar una mayor comodidad a los pasajeros, son claves para la seguridad en la conducción. Vigilar su buen estado con cierta frecuencia será siempre una gran decisión.

Tampoco es conveniente olvidarse de piezas como: las escobillas limpiaparabrisas, en especial en invierno, o de cambiar los diferentes filtros del vehículo o su sistema de iluminación. Es fácil olvidarse de su mantenimiento, pero son de gran importancia para el correcto estado del vehículo, incluso pueden ser motivo de multa si están en mal estado.