Por qué deberías plantearte tener un punto de recarga en casa para tu vehículo eléctrico

22.11.2024 | Helvetia Seguros
En una época como la actual, en la que el precio del combustible está con tendencia al alza, los coches eléctricos suponen una gran opción para aquellas personas que buscan una alternativa más económica a largo plazo.

Cargar completamente un vehículo eléctrico suele ser más barato que llenar el depósito de uno convencional. Aunque es difícil decir una cifra aproximada del coste que esto supone, ya que varía en función de diversos factores, como el modelo del coche y el lugar desde el que se realice la carga. Pues no es lo mismo hacerlo desde una estación pública que desde una privada.

Beneficios más allá del ahorro

Cada vez más personas optan por tener en casa un punto de carga para su vehículo eléctrico, a pesar del gasto inicial que supone su instalación. Una de las principales razones para hacerlo es el ahorro económico que conlleva, ya que pueden aprovechar para cargarlo en las horas valles, cuando el precio de la electricidad es más bajo según la tarifa específica que tengan contratada. Pero esa no es su única ventaja.

Estos puntos de recarga domésticos proporcionan una carga suave y constante, lo que hace que sea más eficiente que cuando se realiza en una estación pública de carga rápida. Por tanto, esto les ayuda a conservar y mantener la batería del vehículo en buen estado durante más tiempo. Este tipo de carga, al ser más lenta, contamina menos, por lo que es más respetuosa con el medioambiente.

Por otra parte, no hay que olvidar la comodidad que supone poder cargar el vehículo en casa cuando se requiera, sin necesidad de desplazarse hasta la estación de carga más cercana ni tener que esperar a que otros conductores terminen de recargar su coche. La mayoría de estos cargadores permiten programar el tiempo de carga y optimizar el uso de la energía, lo que ofrece mayor control sobre el proceso.

Los coches eléctricos se pueden conectar a un enchufe convencional, aunque no es la mejor opción, debido a que la carga es mucho más lenta que si se realiza en un puesto de recarga diseñado exclusivamente para estos vehículos debido a su baja potencia (2,3 kW). Además, estos enchufes no están bien preparados para soportar la carga continua y prolongada que requieren estos coches, por lo que podrían producirse calentamientos y sobrecargas.

El coste de la instalación de un punto de recarga suele oscilar entre los 600 y los 2.000 euros, según el modelo elegido, la marca del fabricante, la potencia y de si hay que hacer alguna obra en la vivienda. Lo que supone un importante desembolso económico que, como vemos, merece la pena realizar, ya que supone más comodidad, menos contaminación y un importante ahorro económico a largo plazo.

Protección del punto de recarga con el seguro Helvetia Autos

Ahora, los propietarios de vehículos eléctricos e híbridos enchufables que lo deseen pueden contratar con el seguro de Autos de Helvetia Seguros una cobertura opcional que cubre los daños que sus estaciones de carga doméstica puedan sufrir (hasta los límites estipulados en la póliza). Para más información, pueden contactar con nuestros mediadores