¿Por qué el carsharing se está impulsando como una opción de movilidad sostenible?

02.09.2022 | Helvetia Seguros
La reducción de los gastos permanentes de tener un coche, el uso puntual y necesario del vehículo y la reducción de emisiones contaminantes son sus principales ventajas.

El uso de vehículos compartidos, también conocido como carsharing, está experimentando una nueva eclosión en España. El número de usuarios que decide decantarse por este sistema de transporte -por el que se utiliza de forma temporal un coche del que no se tiene la propiedad- va en aumento. Esto muestra un creciente cambio de mentalidad con respecto a la posesión de un coche propio y el aumento de nuevos perfiles de conductores.

La implantación del carsharing ya experimentó hace años este auge en algunas grandes capitales europeas como Berlín, donde es muy habitual encontrar usuarios de este tipo de servicios de forma estable.

En España, la introducción del coche compartido también tuvo su germen en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia, Bilbao o Sevilla, pero se encontró con diversas dificultades como: la tradicional mentalidad de disponer de un coche propio, la inicial falta de usuarios para mantener una flota de vehículos lo suficientemente amplia como para cubrir las necesidades de dichos usuarios, o las dificultades para encontrar el sistema de carsharing que mejor se adaptara al trazado de cada ciudad.  

Sin embargo, ese cambio de mentalidad ha llegado con fuerza. Los costes derivados de la compra y mantenimiento de un coche; la necesidad de utilizar un vehículo, pero de forma ocasional, o la creciente preocupación por el cuidado medioambiental, han sido algunos de los principales impulsores de un sistema de transporte que precisamente se apoya en este tipo de necesidades por parte de los nuevos conductores.

Sostenibilidad y comodidad
El carsharing ha llegado para sumarse al transporte público y a otros sistemas de movilidad sostenible que empiezan a convivir en las ciudades. Como son el caso del aumento de los traslados en bicicleta, con patinetes eléctricos o en los monopedales, u otros servicios como el renting o el leasing. 

Entre sus mayores ventajas prácticas para las propias ciudades donde se usan están un menor crecimiento del parque automovilístico -habitualmente muy saturado- y la consiguiente reducción de la contaminación y las emisiones de CO2, uno de los objetivos de la Unión Europea para frenar los efectos del cambio climático.

Por un lado, al ser un tipo de servicio prestado por empresas modernas, las flotas de vehículos suelen disponer también de coches de reciente fabricación. En la mayoría de los casos incluso se utilizan solo vehículos eléctricos. Otra ventaja adicional, al posibilitar el acceso a las zonas denominadas de bajas emisiones. Se anuncian por tanto como un sistema de transporte sostenible y más respetuoso con el medioambiente

Por otro lado, disponer de un coche propio también puede implicar otras dificultades. Una de ellas muy habitual es la de localizar un lugar donde aparcar el vehículo si no se dispone de un garaje propio o en alquiler. En los servicios de carsharing puedes localizar los vehículos que estén más cerca de tu ubicación para usarlos. Normalmente aparcados por su anterior usuario o por empleados de la empresa que los distribuyen por diferentes áreas.

Evolución del carsharing
Aunque el carsharing ha comenzado principalmente en las grandes ciudades -quizá por la mayor facilidad para encontrar posibles nuevos usuarios- el aumento de su uso y confianza como una opción más para el transporte ha hecho que el sector evolucione.

El coche compartido está empezando a convertirse también en una solución de movilidad para zonas rurales y poblaciones pequeñas de diferentes puntos de España. Una opción tan plausible que hasta el Gobierno está estudiando impulsar flotas de coches eléctricos compartidos para su uso en zonas rurales. Entraría también dentro de las acciones de plan de ahorro energético.

El carsharing se está alzando también como una apuesta muy interesante en islas. El control del número de coches matriculados en las islas es en ocasiones un problema que incluso acaba afectando a los servicios de alquiler de coche. Un sistema de carsharing puede ser útil para reducir el número de coches en espacios de terreno menos extensos.

En este tipo de servicios, son las propias empresas las que se hacen cargo de la gestión del mantenimiento y de los seguros de los vehículos. Desde Helvetia hay diferentes opciones en las que puedes protegerla. En el caso de coches, como por ejemplo el Seguro de Vehículos Ligeros de Helvetia, que te ofrece la máxima protección para los vehículos de tu empresa.