¿Cuál es el procedimiento para dar de baja definitivamente un coche?

10.01.2025 | Helvetia Seguros
Si tu vehículo ya está demasiado viejo y apenas lo usas, deberías plantearte darlo de baja, ya que con esto no sólo podrás ahorrar dinero, sino también evitar problemas futuros.

Por mucho cariño que le tengas a tu viejo coche por todo lo que has vivido con él, llegará un momento en el que ya no dé para más y necesites despedirte de él. Antes de dejarlo en el garaje o en la calle acumulando polvo y espacio, lo mejor que puedes hacer es darlo de baja definitivamente.

Para ello, deberás contactar con un Centro Autorizado de Tratamiento (C.A.T.), que se encargará de recoger el vehículo y tramitar la baja. Estos son los documentos que deberás entregar: el permiso de circulación (para acreditar que eres el/la propietario/a del coche), el DNI, la ficha técnica del vehículo y la solicitud de baja definitiva firmada.

Tras comprobar que la documentación es correcta, el CAT, que es un desguace autorizado, se ocupará de tratar el vehículo, descontaminando sus componentes y desmontándolo por piezas para reciclar las que puedan tener otra utilidad y destruir las que ya no sirvan.

Una vez finalizado el proceso, el CAT te entregará el certificado de destrucción del vehículo y el justificante de baja definitiva, sin que tengas que realizar ninguna gestión adicional con la Dirección General de Tráfico (DGT), ya que el desguace gestiona este trámite directamente con ella.

¿Y qué ocurre con la matrícula del coche? Por este tema no tienes por qué preocuparte, ya que la placa se destruye en el desguace y esa numeración no podrá utilizarla ningún otro vehículo.

No olvides informar a tu aseguradora

Cuando se tramite la baja, deberás contactar con tu aseguradora para informarle de ello y para que proceda a cancelar la póliza del coche. Tendrás que presentar el certificado de destrucción del vehículo y cualquier otro documento que te solicite.

Ventajas de formalizar la baja del vehículo

Dar de baja definitivamente tu coche viejo que ya apenas usas es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Y es que, gracias a ello, podrás ahorrarte algunos costes como el seguro obligatorio, el impuesto de circulación o los gastos de mantenimiento y de las reparaciones que pueda necesitar.

Por otra parte, al hacerlo, estarás colaborando con la protección del medioambiente, ya que los vehículos más antiguos suelen ser más contaminantes. Además, en el desguace podrán recuperar y reutilizar piezas y materiales que pueden ser usados para la fabricación de otros vehículos, por lo que estarás reduciendo el consumo de recursos naturales.

Y por supuesto, ganarás tranquilidad. Pues un vehículo estacionado en la vía pública de manera permanente o en un garaje puede ocasionar daños a terceros, aunque no lo utilices. Por tanto, deberás tenerlo asegurado, con el coste que eso implica, ya que de no ser así, si ocurre cualquier percance, serás responsable de ello al ser su propietario/a.