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Bebé a bordo, pero ¿seguro?

El buen uso de las sillas infantiles reduce de un 50% a un 80% el riesgo de lesión en un accidente.

25.05.2018, Helvetia Seguros

Bebé a bordo, pero ¿seguro? | Helvetia Seguros

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) en 2017 fallecieron 16 niños menores de 12 años en vías interurbanas, de los que cinco no utilizaban ningún sistema de retención infantil (SRI). Pese a ser obligado por ley, hay quien aún se resiste a utilizarlos y es frecuente la falta de conocimiento sobre su correcto uso.

Actualmente, en España está en vigor la normativa I-size, la cual obliga a los menores de 12 años, o con una talla inferior a 135 cm, a utilizar sillas homologadas cuando se desplacen en coche. Dentro de la Estrategia de Seguridad Vial 2010-2020 de la DGT, en la que se establece como objetivo mejorar el uso eficiente de los sistemas de retención, se ha puesto en marcha una campaña de concienciación denominada Cero niños fallecidos sin sistemas de retención infantil. Pero, aunque generalmente los padres utilizamos los SRI, ¿sabemos realmente usarlos de manera eficaz y segura?

Viajar a contramarcha

Para empezar, y así lo demuestran diferentes estudios, las sillas a contramarcha son más seguras y reducen en cinco veces la probabilidad de sufrir lesiones graves en caso de accidente que en un sistema de retención colocado en el mismo sentido de la marcha, incluso en caso de colisión trasera. La DGT recomienda el uso de las sillas infantiles a contramarcha el mayor tiempo posible, siendo obligatorio sólo hasta los quince meses. Sin embargo, en países como Suecia y Finlandia, viajar de espaldas es la única opción para los niños.

Hay que tener en cuenta que, en los primeros años de vida, los niños concentran el 25% de su peso en la cabeza, los ligamentos y músculos del cuello aún no están bien formados. Tal vez se trate de pura física, pero, si estamos viajando a contramarcha, en caso de colisión se redistribuye mejor la carga, el respaldo absorbe la potencia del golpe y apenas hay movimiento en el cuerpo del niño. Por el contrario, si viaja en el sentido de la marcha, tras el impacto todo el cuerpo va hacia delante haciendo sufrir a su columna vertebral, cuello y cabeza.

Sin embargo, existe cierta desinformación al respecto y algunas lagunas respecto al uso de este tipo de SRI. Uno de sus principales hándicaps es su elevado precio. Al margen de esto, estos sistemas cuentan con el estándar de calidad Plus Test, la única variable que mide los daños producidos en caso de accidente en la zona más frágil: el cuello.

Si bien, esta campaña promovida por la DGT y AESVI (Alianza Española por la Seguridad Infantil) ha aprobado un Decálogo, con un conjunto de medidas imprescindibles a tener en cuenta para viajar con seguridad con los menores en los vehículos. De este, podemos extraer los puntos imprescindibles:

  • Silla homologada. No comprar sillas de segunda mano, sin saber si han sufrido algún siniestro. Además, el material de la silla está expuesto al sol y por su uso, se establece una fecha de caducidad.
     
  • Es fundamental contar con el asesoramiento de un experto. Existen tiendas especializadas donde un asesor ofrece información sobre su instalación. Es imprescindible a la hora de elegir una silla tener en cuenta el modelo del vehículo, tanto por los sistemas de anclaje (isofix, i-size, cinturón) y probarla. La eficacia de una buena silla está directamente relacionada con su instalación.
     
  • Elegir la silla teniendo en cuenta el tamaño, la talla y la edad del niño. Actualmente, existen cinco grupos, pero es fundamental examinar el crecimiento, y ver cuál es la que más se ajusta a nuestras necesidades.
     
  • Colocación. La silla debe estar colocada en el asiento trasero, no solo porque está prohibido por la DGT ocupar las plazas delanteras para este fin, sino porque es mucho más seguro. Sólo podrá utilizarse el asiento del copiloto, cuando el vehículo sea biplaza, o todos los asientos traseros estén ocupados por otros SRI.
     
  • Utilizar sillas con respaldo hasta alcanzar los 135 cm de altura.
     
  • No llevar abrigo puesto, ni elementos que dificulten el ajuste de las sillas de retención.

Al volante, se pueden dar muchas circunstancias que pueden ponernos en una situación de peligro inesperada. Por ello, conviene que siempre cuentes con la máxima seguridad, como la que te ofrecemos desde Helvetia Seguros a través del seguro Helvetia Turismo Seguro, un producto que se adapta a tus necesidades y las de tu vehículo.

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