La batería es uno de los componentes imprescindibles de un patinete eléctrico y uno de los que más problemas suele generar. Así que, si no quieres que la tuya se dañe antes de tiempo, presta atención a los siguientes consejos.
Un error bastante común es cargar la batería con un cargador que no es el suyo original. Si por cualquier motivo necesitas comprar uno, comprueba que las especificaciones y características del nuevo sean igual que las del antiguo.
A veces pueden producirse picos de tensión al conectar el cargador a la corriente eléctrica. Para evitarlo, ya que esto puede dañar a la batería, lo ideal es que primero conectes el enchufe a la pared y después la clavija del cargador al puerto del patinete. En cambio, cuando vayas a desconectarlo, conviene que lo hagas al revés, primero quitarlo del vehículo y luego de la toma de corriente.
Siempre que sea posible, espera a que la batería se cargue completamente para quitarla. En cuanto al momento de cargarla, muchos expertos recomiendan hacerlo antes de que se descargue completamente, cuando se encuentre en torno al 20%. Si dejas que se agote completamente, será más fácil que acorte su vida útil.
En el caso de que no utilices el patinete con frecuencia, lo más aconsejable es que lo cargues cada cierto tiempo para evitar que se deteriore la batería.
El agua es el gran enemigo de las baterías. Por eso, es importante que no utilices el patinete los días de lluvias (esto también debes hacerlo por tu seguridad) y que evites aparcarlo en la calle o dejarlo en la terraza si hay previsiones de lluvia.
A la hora de limpiar el patinete, utiliza un trapo húmedo y un poco de jabón y no utilices mangueras.
También debes tener especial cuidado con exponer el patinete a altas temperaturas, ya que el calor puede dañar algunos componentes internos de la batería y reducir su autonomía. Por ello, no debes aparcarlo a pleno sol ni dejarlo guardado en el maletero del coche durante varias horas.
Con estos consejos podrás sacar el máximo rendimiento a la batería, pero no olvides que, además de esto, tu patinete también requiere de otra serie de cuidados. Conviene que lo limpies regularmente y que cada cierto tiempo revises la presión de las ruedas, el estado de las pastillas de frenos y lubriques las partes móviles.