Algunas de las características del perro Labrador Retriever provienen de su origen. Los conocidos como “perros de aguas de San Juan” se utilizaban para ayudar a los pescadores de las costas canadienses a la hora de recuperar peces y redes durante su faena en el mar.
Posteriormente, cuando fueron llevados al Reino Unido, se inició un proceso de cría selectiva que buscaba potenciar sus habilidades tanto en el agua como en tierra. El resultado fue una raza robusta y sumamente inteligente, características que hoy en día siguen definiendo al Labrador Retriever.
Algo que define a un Labrador es su apariencia robusta y atlética. Además, es un perro que siempre parece estar listo para la acción, ya sea para correr por el parque o para darse un chapuzón.
Más allá de su cara simpática, estas son las características que lo hacen único:
Entre las características del Labrador, probablemente sea su carácter lo que les convierte en una de las razas de perro más solicitadas por todo tipo de familias. El carácter del Labrador es amable y curioso. Su inteligencia y su disposición para aprender hacen que disfruten especialmente de las actividades al aire libre.
En el Labrador, el carácter de la raza se identifica también con la energía y el entusiasmo en el juego. Son perros muy leales y con mucha facilidad para relacionarse con su entorno, lo que les hace idóneos para desempeñar labores de terapia o asistencia.
Además, son animales con una gran capacidad de empatía, por lo que pueden convivir perfectamente con personas de todas las edades, así como con otras mascotas.
Establecer una rutina de cuidados del Labrador es importante para que el perro tenga una buena calidad de vida. Como es una raza con mucha energía, es imprescindible ofrecerle la posibilidad de realizar ejercicio diariamente. Le encantará hacer caminatas prolongadas o sesiones de juegos que le permitan canalizar su vitalidad.
La alimentación tiene que ser equilibrada y adaptada a cada etapa de su vida, para evitar problemas de sobrepeso que puede afectar a sus patas y caderas.
Asimismo, será necesario cepillarlo regularmente, realizar limpiezas periódicas de oídos para evitar infecciones y cortar las uñas cada cierto tiempo para prevenir molestias.
No hay que olvidar las visitas al veterinario para mantener al Labrador en plena forma y con sus vacunas al día. Además, con la nueva Ley de Bienestar Animal, será obligatorio que todos los propietarios dispongan de un seguro de responsabilidad civil para perros, una medida pensada para garantizar la seguridad y convivencia entre animales y personas.
Contar con un seguro de responsabilidad civil para perros te permitirá estar tranquilo ante cualquier imprevisto, ya que cubre los posibles daños o perjuicios que tu Labrador pueda causar a terceros, y te asegura cumplir con la normativa vigente.