Estos días, en los que las calles de muchos pueblos y ciudades de España se llenan de fervor y tradición para celebrar la Semana Santa, el seguro también está ahí, velando por nuestra seguridad para que podamos disfrutar con mayor tranquilidad durante estas fiestas. De manera que, todo será más sencillo ante cualquier contratiempo que pueda surgir.
En Semana Santa multitud de personas suelen abarrotarse en las calles para ver pasar a las procesiones. En un ambiente así, tan concurrido, con los costaleros soportando un gran peso sobre sus hombros y alguna gente intentando acercarse más de la cuenta a los pasos, al final un mal movimiento puede desencadenar un accidente. Por ejemplo, podría caerse algún candelabro y golpear a un espectador. Afortunadamente, en estos casos, las hermandades tienen un seguro de Responsabilidad Civil para responder ante los posibles daños personales y materiales que puedan provocar a terceros.
Los Ayuntamientos son responsables de cuidar y mantener en buen estado las calzadas. Así que, si por algún motivo mientras estás viendo las procesiones te caes y te lesionas debido a una baldosa rota o un socavón, tienes derecho a reclamar por ello a la administración pública, que cuenta con un seguro de Responsabilidad Civil para hacer frente a estos daños.
Imagina por un momento que la deliciosa tortilla que te has comido en un restaurante mientras esperabas a que pasara por allí una de tus cofradías favoritas, no se encontraba en buen estado y te provoca una intoxicación. En ese caso, el restaurante deberá responder por ello. Lo habitual es que estos tengan contratado con un seguro de Responsabilidad Civil frente a terceros.
Coger el coche estos días para moverte por la ciudad no es buena idea. Calles cortadas, parkings llenos, numerosos atascos…Así que es normal que optes por el transporte público. En el caso de que vayas en un taxi o autobús y éste, al cambiarse de carril choque con otro vehículo, si sufres algún daño, estarás protegido con la cobertura de daños a los pasajeros que tiene su seguro.
Los niños suelen ser inquietos por naturaleza, por lo que es difícil que estén parados durante mucho tiempo en un mismo sitio, esperando a que pase una procesión. Normalmente querrán moverse de un lado a otro y, si en alguno de esos "paseos" pisan accidentalmente la túnica a un nazareno, provocando que se caiga y se lesione, ¿sabes qué hacer al respecto? Si cuentas con un seguro de Hogar, éste podrá hacerse cargo de los daños que tu hijo o hija haya ocasionado accidentalmente al nazareno a través de la cobertura de Responsabilidad Civil.
Como ves, el seguro no descansa nunca, ni siquiera en Semana Santa.