¿Cómo adaptar la vivienda para nuestros mayores?

28.07.2022 | Helvetia Seguros
Lo ideal para la mayoría de nuestros ancianos es continuar viviendo en su casa de toda la vida, cerca de su gente, en el lugar dónde se sienten cómodos, felices e integrados, siempre que sea posible.

A medida que nuestros seres queridos envejecen, independientemente de las patologías que padecen o de las situaciones concretas de cada uno, sus capacidades físicas van sufriendo un deterioro progresivo, por lo que es importante realizar cambios en sus hogares que le otorguen una mayor autonomía y seguridad. Con esto no sólo les estaremos protegiendo, sino que también les estaremos dando la oportunidad de seguir viviendo en un entorno conocido, en el que puedan desarrollar sus hábitos y costumbres y puedan socializar con sus vecinos de siempre.

Para realizar estas adaptaciones se deben tener en cuenta las necesidades físicas y estilos de vida de cada persona. Por ejemplo, para una persona en silla de ruedas será importante que haya más espacio para los giros y desplazamientos en casa, para personas con Alzheimer será de vital importancia que haya todo tipo de indicaciones visuales que faciliten su día a día, etc.

Esta pequeña guía tiene como finalidad ofrecer algunos consejos e ideas claves para la adaptación del hogar ante diferentes situaciones.

Factores previos para tener en cuenta antes de realizar cualquier renovación 
La adaptación de estos hogares no tiene por qué ser un proceso rápido y radical. De hecho, los cambios radicales en los hábitos de estas personas pueden ser incluso traumáticos, así que evitaremos este posible impacto si lo hacemos de forma progresiva. Es de vital importancia informarse antes de llevar a cabo cualquier tipo de cambio, por ello te aconsejamos que investigues bien a cerca de alguna subvención que pueda haber, ya que existen ayudas especiales que te permiten adquirir material de asistencia o ejecutar cambios en la distribución del hogar por un coste más reducido.


Algunas recomendaciones básicas
La casa debe tener una buena iluminación para facilitarles una buena visión y evitar el riesgo de caídas. Igualmente, una buena luz creará en el hogar un ambiente más cálido y acogedor para la persona en cuestión. Además de comprobar que haya espacio para los giros con personas que vayan en silla de ruedas, también será importante revisar el tamaño de las puertas para que faciliten así su paso. 

También conviene revisar las alfombras que tiene la vivienda para comprobar que no resbalen. Si alguna se desliza con facilidad, habrá que quitarlas o cambiarlas por unas antideslizantes de goma. 

En cuanto a los armarios, estos deben estar ordenados para que ellos no tengan dificultad en encontrar los objetos. Además, los utensilios que más utilicen deben estar a una altura apropiada para que no les suponga ninguna dificultad llegar a ellos. Otro de los factores importantes para tener en cuenta es que nuestros mayores puedan tener el teléfono a su alcance y que los números de este sean lo suficientemente grandes para que sean visibles con facilidad. 

Por último, os dejamos algunas ideas y consejos que ayudarán a que nuestros mayores estén más seguros y sean más autónomos en casa: 

  • En el dormitorio: La cama tiene que estar a una altura media, para facilitar que se acueste y levante sola. Para mejorar desplazamientos y autonomía de la persona, es mejor que la cama no esté colocada al lado de ninguna pared. Es muy importante tener cerca de la cama el interruptor de la luz y el teléfono para cuando tenga que acudir al baño o si necesita pedir ayuda.
  • En el salón: En la medida de lo posible se debe evitar que haya cableado por el suelo para evitar tropiezos. Es aconsejable un sillón con reposabrazos, en lugar del sofá, que tenga una altura correcta para facilitar que la persona pueda incorporarse y sentarse sin dificultad. Además, se deben poner las esquinas de estos muebles redondas para evitar males mayores si se dan algún golpe.
  • En la cocina: Los armarios tienen que estar a una altura adecuada para que la persona pueda llegar a ellas con facilidad, sin necesidad de subirse a nada ni agacharse en exceso. En cuanto al fuego, lo más preferible es una vitrocerámica para evitar posibles quemaduras.
  • En los baños: Es imprescindible tener una ducha y que ésta esté al nivel del suelo. También se pueden instalar barras tanto en la ducha como al lado del váter para que la persona en cuestión pueda ir apoyándose y sea más autónoma.

Es nuestro deber proporcionarles a nuestros mayores todas las comodidades posibles para que tengan la mayor independencia y calidad de vida posible. Esto ayudará a que sean más felices y a que puedan seguir viviendo realmente dónde quieren: en su hogar y su entorno.