Cómo detectar problemas de visión en la infancia: signos ante los que estar alerta

23.07.2021 | Helvetia Seguros
Los problemas de visión en edades tempranas son una realidad en 1 de cada 3 niños; concretamente, supone el 34% por ciento de la población infantil, según afirman diferentes estudios, como el desarrollado por el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) en 2019.

El portal Infosalus.com, haciéndose eco de estos datos y según diferentes encuestas, informa de que el 92% de los ciudadanos considera imprescindible contar con una buena visión durante el aprendizaje. No obstante, este mismo medio señala que solo 3 de cada 10 niños menores de 7 años han acudido alguna vez a un profesional de la visión.

Los problemas visuales, a menudo, son pasados por alto por parte de los padres, médicos y educadores. Sin embargo, pueden ser uno de los principales obstáculos que un niño encuentra cuando aprende a leer o escribir, según destacan diferentes autores.

Como ejemplo, los exámenes visuales de los centros educativos detectan solo el 24,5% de los problemas visuales posibles, según recoge la Asociación Americana de Optometría (AOA) en su guía pediátrica.

Por su parte, el informe "El estado de la salud visual infantil en España 2019", elaborado por la Asociación Visión y Vida, indica que uno de cada tres casos de fracaso escolar que se producen en menores de entre 6 y 12 años “se debe precisamente a problemas de visión", algo especialmente preocupante si se tiene en cuenta que, según dicho informe, "muchos padres no son conscientes de las carencias visuales de sus hijos, y la mitad de los niños que necesitan gafas no las usan”. De los 7.535 alumnos de Primaria que participaron en el estudio, más de la mitad (el 56 %) falló en una o más pruebas optométricas y casi uno de cada tres lo hizo en dos o más.

Ante esta compleja realidad, destacamos en este artículo diferentes aspectos que deben tenerse en cuenta, referidos por la doctora Pilar Vergara, optometrista y autora del libro “Tanta inteligencia, tan poco rendimiento”:

  • La visión va más allá de la vista o la agudeza visual: es la capacidad para comprender lo que vemos. Un proceso complejo que apenas es detectado en los exámenes de vista.
     
  • Cerca del 80% de lo que el niño percibe, comprende y recuerda, depende de la eficacia del sistema visual.
     
  • Hay numerosos casos de niños, considerados vagos, que realmente tienen un problema en el procesamiento visual de la información.
     
  • El profesional médico es quien debe valorar las diferentes habilidades en el niño. Cuando el problema visual está presente desde el principio, ellos no saben cómo se supone que deben ver.

¿Cómo detectar entonces estos problemas y desde qué edad? Es importante realizar una revisión oftalmológica completa a partir de los 4 años. Especialmente, si existen en la familia antecedentes de algún trastorno ocular.

Los problemas de visión más habituales en niños son los defectos de refracción como la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Además, son frecuentes la ambliopía (ojo vago), el estrabismo y la discromatopsia (alteraciones en la visión del color). 

Cuidar la salud visual no tiene por qué equivaler a renegar de la exposición a las pantallas, pero sí a mantenerla dentro de unos límites razonables. Conviene recordar que la Academia Americana de Pediatría recomienda evitar dicha exposición para los menores de dos años y durante no más de dos horas al día. Es importante que no se acerquen la pantalla a menos de 30 centímetros y que descansen cada 30 o 40 minutos, preferiblemente saliendo al exterior, para que puedan fijar la vista a lo lejos.

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