Los recursos naturales son esenciales en nuestro día a día, ya que muchas de las acciones que realizamos dependen de ellos. El problema es que en los últimos años hemos incrementado tanto su uso, que hemos terminado por sobreexplotarlos, poniendo en riesgo su existencia.
Para que esta situación no se agrave aún más, es importante que todos seamos responsables y pongamos un poco de nuestra parte. Y es que, aunque no lo creamos, con sólo cambiar algunos de nuestros hábitos cotidianos podemos hacer mucho por el medioambiente.
Aquí tienes algunos consejos que puedes poner en práctica.
El consumo de los electrodomésticos supone un 60% de la factura de la luz de los hogares españoles. Así que, si tienes pensado comprar un horno, un frigorífico u otro aparato eléctrico próximamente, intenta que sea de alta eficiencia energética (los que tienen la etiqueta A+, A++ o A+++), ya que estos consiguen realizar sus funciones de manera óptima sin consumir tanta electricidad como necesitan otros.
Y si es posible, opta por bombillas de bajo consumo. Pues con ello no sólo podrás ahorrar electricidad, sino también dinero, ya que estas lámparas utilizan hasta 10 veces menos energía que las halógenas.
En épocas como la actual, en la que los niveles de sequía son elevados en España, hacer un uso moderado y responsable del agua es esencial. Por eso, es importante que cierres el grifo mientras te enjabonas, afeitas o lavas los dientes. También conviene que optes por ducharte en vez de bañarte, que esperes a usar el lavavajillas y la lavadora cuando la carga sea completa y, que revises las fugas de agua, entre otras acciones. Con esto, podrás reducir tu huella hídrica y ahorrar cientos de litros de agua.
Según la ONU, la tercera parte de los alimentos se pierden o se desperdician. Para evitar malgastar la comida (y ahorrar dinero), una buena idea es planificar un menú semanal y organizar la lista de la compra con los productos que realmente necesites. También es importante que revises con regularidad la fecha de caducidad de cada uno de ellos y que los guardes correctamente en la nevera y en el congelador.
En la producción de estos productos no se utilizan fertilizantes ni pesticidas que puedan dañar el medioambiente. Además, son saludables.
Solicita tus facturas en formato digital, así como los tickets de la compra. Evita usar el papel siempre que sea posible, tanto en casa como en el trabajo. Y si necesitas utilizarlo, opta por papel reciclado, ya que para para producir una tonelada de papel de nuevo se tienen que talar 17 árboles y utilizar hasta 30.000 litros de agua.
Siempre que sea posible, evita desplazarte en coche y apuesta por vehículos de movilidad personal que no perjudican al medioambiente como el patinete o la bicicleta, o utiliza el transporte público. Si se trata de un trayecto corto, aprovecha para caminar, pues con eso también estarás haciendo un poco de ejercicio.
Y por supuesto, sigue la regla de las 3R (reduce, recicla y reutiliza, ya que con ello generarás menos basura, ahorrarás dinero y serás un consumidor más responsable.