¡Convierte tu furgoneta en una autocaravana!

28.07.2023 | Helvetia Seguros
Si tienes una furgoneta y quieres adaptarla para poder disfrutar lo máximo de ella en tus viajes y no sabes por dónde empezar, aquí tienes algunas recomendaciones que te servirán de gran ayuda.

En los últimos años ha aumentado el turismo de autocaravanas en España. Mientras que muchos viajeros apuestan por alquilar estos vehículos durante sus vacaciones, otros prefieren comprarse el suyo propio para poder aprovecharlo durante todo el año. Sin embargo, debido al elevado coste que tienen algunas autocaravanas, cada vez más personas deciden adquirir una furgoneta para luego adaptarla y convertirla en una "casa".  

Pero ¿cómo se camperiza una furgoneta? El proceso no es sencillo, pero si tienes paciencia, tiempo, presupuesto y realizas una buena planificación, podrás conseguirlo.

La planificación es fundamental 

Antes de empezar, lo primero que debes tener claro es cómo quieres que sea tu furgoneta camperizada. ¿Va a tener cocina? ¿Llevará su propio inodoro? ¿Cuántos viajeros como máximo podrán ir en la zona de atrás? Cuando hayas decidido todas estas cuestiones, deberás realizar un dibujo con el diseño de su interior, incluyendo todos los elementos que van a formar parte de ella, su distribución y sus medidas. Esto te permitirá organizarte mejor y establecer un presupuesto. Actualmente existen numerosos programas diseño con los que puedes crear un boceto de tu furgoneta camper, así que cualquiera de ellos te puede servir de ayuda. 

Asegúrate que cuenta con una buena iluminación

Una casa si no tiene una buena iluminación no sirve de nada. Y en este caso, con la furgoneta camper sucede lo mismo. Así que es importante que su interior esté bien iluminado y tenga una buena ventilación. Por tanto, si tu furgoneta no tiene ventanas laterales, conviene que crees como mínimo una y que añadas en el techo también una claraboya (con ventilador o sin él, eso ya depende de tus preferencias).  Con esto también crearás una sensación de mayor amplitud. 

El siguiente paso, la aislación 

Lograr un buen aislamiento térmico es clave, ya que esto evitará que pases frío en invierno y calor en verano. Además, si la furgoneta está bien aislada, no tendrás que tirar tanto del aire acondicionado o de la calefacción, por lo que supondrá para ti un mayor ahorro energético.  
Uno de los mejores materiales para aislar la furgoneta es el Kaiflex, ya que es muy fácil de instalar, aunque su precio suele ser alto. Otras alternativas que también ofrecen muy buenos resultados son el poliestireno extruido (XPS) o la lana de roca, que se usan en muchas construcciones y que tienen una alta capacidad de aislamiento térmico y acústico. 

El mobiliario es lo que crea la diferencia 

Puedes construir tú mismo los muebles o encargarlos a un carpintero. Si eliges la primera opción, podrás ahorrar dinero y darle ese toque más personal. Ahora, gracias a Internet, puedes encontrar en la red muchos tutoriales que te muestran cómo hacerlo, paso a paso, de manera sencilla. 
Los tableros de aglomerado y de melamina son los más utilizados para estos tipos de muebles, aunque son un poco pesados. Por lo que cada vez más gente está optando por usar otros tableros de madera más ligeros, como el contrachapado. Elijas la opción que elijas, es importante que una vez que los muebles estén montados, te asegures de que estos queden bien fijados en la furgoneta, ya que así evitarás que se muevan o desplacen cuando el vehículo esté en movimiento. 

La instalación del agua 

Lo primero que vas a necesitar instalar son los depósitos de aguas limpias y sucias. El tamaño de éstos oscila entre los 30 y los 200 litros. Cuanto mayor sean, mayor autonomía vas a tener, pero si dispones de poco espacio, lo más recomendable es que optes por los más pequeños. Normalmente el de las aguas limpias suele ser más grande y se coloca en el interior de la furgoneta, mientras que el de las aguas sucias se coloca en los bajos del vehículo. 
Si quieres un sistema de agua sencillo y práctico, puedes instalar una bomba de agua sumergible en el depósito de aguas limpias. Pero si prefieres algo más sofisticado y disponer de mayor confort, puedes instalar otros elementos más complejos como tubos de conducción de agua, una bomba de presión, un mezclador de agua fría y caliente o un calentador, entre otros. 

La instalación eléctrica completa para mayor autonomía

Este es uno de los pasos más complicados del proceso de camperización, por lo que lo más aconsejable es que cuentes con ayuda de un profesional. Si quieres que tu furgoneta tenga su propia instalación eléctrica, lo primero que debes decidir es el tipo de corriente que va a llevar el vehículo: ¿12V o 220V? Pues en función de los extras que tenemos será más conveniente elegir una u otra opción. 
La mayoría de las furgonetas camper cuentan con la instalación de 12V, ya que a esta corriente se pueden conectar los elementos más básicos, como las luces, la nevera, el ventilador y extractor de la claraboya, la bomba de agua, calentador, las tomas de mechero y USB, entre otros. 

En cambio, si vas a querer que tu furgoneta lleve una toma de corriente eléctrica, enchufes y otros aparatos eléctricos, como un microondas y un horno, tendrás que optar por instalar una corriente de 220V. Eso sí, para que esta instalación sea legal y esté correctamente homologada, necesitarás contar con un boletín eléctrico que te facilitará un profesional cualificado tras verificar que la instalación cumple con la normativa vigente. 

Si quieres tener mayor independencia, otra buena alternativa es instalar placas solares en el techo del vehículo.

Para la instalación del gas también es muy importante seguir la normativa vigente para no cometer errores. Siempre debes tener en cuenta que la bombona, con independencia del tamaño que tenga, esté colocada en un armario estanco y sobre una rejilla de ventilación que haya en el suelo de la furgoneta para que, en caso de que se produzca alguna fuga de gas, éste pueda salir al exterior.  

Homologa tu furgoneta

Por último y no menos importante, debes encargarte de homologarla. Para ello, un ingeniero especializado deberá revisar la furgoneta para verificar que las modificaciones que le has realizado se ajustan a la normativa. De manera que, realizará un informe que deberás presentar en la ITV para que se encarguen de revisarlo todo y puedan darte el visto final para la homologación. 

Lo más recomendable es que durante todo el proceso de camperización tengas contacto con un ingeniero especializado en la homologación de estos tipos de vehículos, ya que así podrá orientarte en todo lo que necesites. 

Contacta con tu aseguradora 

El último paso y no menos importante es que contactes con tu aseguradora para informarle de todos los cambios que has realizado a tu furgoneta, ya que probablemente se deberá actualizar la póliza para ajustarse a las nuevas características del vehículo.