Para las personas que han perdido la mayoría de sus dientes, las prótesis dentales son una excelente opción para volver a tener una sonrisa perfecta y mejorar su calidad de vida. Aunque al principio cuesta un poco acostumbrarse, normalmente en poco tiempo la gente termina por adaptarse a ellas y puede continuar haciendo su vida de manera normal.
Las prótesis dentales más comunes son las removibles, las que pueden quitarse y ponerse fácilmente en cualquier momento, aunque también las hay fijas. Sea cual sea la opción que se elija, hay que seguir una serie de cuidados para mantenerlas en buen estado.
Las dentaduras postizas removibles son las más delicadas. Si tienes o te vas poner próximamente una prótesis de este tipo y quieres conservarla durante el mayor tiempo posible, debes ser especialmente cuidadoso con ella, pues no suele ser económica como para tener que cambiarla por una nueva por no haber sabido cuidarla correctamente.
Al igual que te debes lavar los dientes después de comer para eliminar los restos de alimentos y evitar las caries e infecciones, si tienes una prótesis dental también debes hacerlo. Tras cada comida, debes enjuagar muy bien la dentadura postiza con agua fría (nunca caliente), con eso será suficiente, pues por la noche puedes hacerle una limpieza más profunda. Además, debes limpiar tu boca, prestando especial atención a la lengua, las encías y el paladar, ya que en esos lugares se suelen concentrar muchas bacterias. Para que el cepillado no te duela, lo ideal es que utilices un cepillo dental suave.
Es importante que cepilles la dentadura al menos una vez al día. Cuando lo hagas, utiliza un cepillo y un dentífrico apropiado para ella. Nunca debes usar pastas blanqueantes o que lleven cualquier otro componente abrasante. Lo más recomendable es que esta limpieza se realice al final del día, ya que no se recomienda dormir con ella.
Manipula la dentadura con cuidado y cepíllala con suavidad. Cuando la estés limpiando es recomendable que pongas un paño en el lavabo por si se te resbala y se cae. Así la protegerás del golpe y evitarás que se rompa, algo que les ocurre a muchas personas.
Cada noche, antes de acostarte, después de que hayas limpiando la dentadura, déjala en remojo en una solución aséptica. Nunca la pongas en agua caliente, ya que puede deformarla. Cuando te la vuelvas a poner por la mañana, asegúrate de enjuagarla y secarla muy bien para evitar la aparición de hongos.
Además, te recomendamos que continúes realizando visitas periódicas al dentista para que revise el estado de la prótesis y controle que todo va bien. Mucha gente tras ponerse una dentadura postiza se olvida de esto y es importante seguir con las revisiones. Recuerda que con el seguro del Plan de Asistencia Familiar de Helvetia Seguros puedes disfrutar de este y otros servicios adicionales con descuentos especiales.