Jingle Bell, Jingle Bell…Ya ha llegado la Navidad y con ella, los mantecados, los regalos y la decoración navideña. En estas fechas es habitual encontrar en muchas viviendas un belén, un árbol de navidad y mil luces navideñas. Una bonita estampa que, no sólo requiere de tiempo y paciencia para crearla, sino también de mucho cuidado, pues hay que saber muy bien en qué lugar se coloca cada cosa para no llevarse luego ninguna sorpresa desagradable.
En estos últimos años han aumentado considerablemente los elementos decorativos eléctricos. Esto ha supuesto una decoración más impactante, pero también ha traído otros riesgos, como incendios o problemas eléctricos si no se toman las medidas de precaución adecuadas.
Para prevenir cualquier accidente doméstico de este tipo te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes consejos a la hora de decorar tu casa:
- Corta el sistema eléctrico si vas a realizar alguna manipulación con cables o enchufes para colocar las luces navideñas.
- Comprueba que tanto las luces como los demás elementos decorativos que compres lleven el sello de seguridad "CE" que establecen los países del Espacio Económico Europeo. No confíes en los productos que no lleven este distintivo.
- Revisa bien el estado de los enchufes que vayas a utilizar. Usa siempre regletas reglamentarias y evita conectar más de tres enchufes en una misma conexión.
- Si el árbol de Navidad es artificial, asegúrate que cuenta con la etiqueta de "resistente al fuego".
- Evita poner cables debajo de alfombras o cerca de la estufa. Comprueba que no queden aplastados por ninguna puerta o ventana cuando se abra y que tampoco se encuentren al paso de las personas.
- Apaga las luces de decoración cuando salgas de casa o antes de acostarte. Con esto no sólo evitarás accidentes, sino también ahorrarás el consumo de electricidad.
- No coloques el árbol de Navidad ni elementos decorativos que están hechos de material inflamable cerca de estufas, aparatos eléctricos o velas.
- Si hay niños pequeños en casa y/o tienes mascotas, vigila bien dónde colocas las conexiones eléctricas para que ellos no puedan acercarse a ellas.
- No toques nunca los cables ni las luces con las manos mojadas. Aunque pueda ser muy obvio, a veces, se nos olvida y podemos llevarnos un buen susto.
Y por supuesto, cuenta con un buen seguro de Hogar, que proteja tu vivienda ante cualquier incidente que pueda ocurrir, como el que te ofrecemos en Helvetia Seguros.