Para poder circular, las motocicletas y ciclomotores en España deben contar con un seguro obligatorio de Responsabilidad Civil que cubra los daños y perjuicios ocasionados a terceros en caso de accidente. Así lo establece la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos de Motor.
Esta cobertura, que es la mínima con la que debe contar una moto, no cubre los daños sufridos por el propio conductor responsable del siniestro ni los ocasionado al vehículo asegurado. Para ello, será necesario contar con una protección más completa, que incluya otras coberturas adicionales, como las de accidentes del conductor y daños propios.
Entonces, surge la siguiente duda: ¿qué sucede si el acompañante de la moto sufre lesiones en un accidente? ¿Está cubierto por el seguro obligatorio de Responsabilidad Civil o es necesario que tenga contratada una garantía específica para ello? Sí, está protegido por el seguro obligatorio, sin necesidad de tener una garantía adicional, ya que legalmente a los acompañantes se les considera como terceros. Por tanto, en caso de resultar heridos o fallecer a consecuencia de un siniestro, será la asegurada del vehículo del conductor que haya sido responsable del percance la que se ocupe de asumir los gastos y las indemnizaciones correspondientes, dentro de los límites establecidos legalmente.
De manera que, si ocurre un accidente, el acompañante tan protegido por el seguro obligatorio de Responsabilidad civil de la moto que lo haya provocado como las personas de los demás vehículos afectados. Así, que tiene derecho a recibir la asistencia y la compensación económica que les corresponda, sin necesidad de que la póliza cuente con una cobertura específica para ellos.
Hay que destacar que, para que el seguro obligatorio de Responsabilidad Civil se haga cargo de los daños ocurridos al acompañante, se deben cumplir una serie de requisitos. El primero es que el pasajero viaje de forma legal en el vehículo. Esto quiere decir que la moto esté homologada para el transporte de dos personas y que el acompañante lleve en el momento del accidente el casco y los demás elementos de seguridad que exige la ley.
Otra condición imprescindible es que el accidente se encuentre entre los supuestos contemplados dentro de la póliza y que se haya producido dentro de los límites territoriales cubiertos por la misma.
También es importante es que el conductor del vehículo tenga un permiso de conducir válido y que circule de acuerdo con las normas de tráfico. En el caso de que el accidente se produzca por una imprudencia de este, como conducir bajo los efectos de las drogas o el alcohol, la aseguradora seguirá responsabilizándose los daños ocasionados a terceros, incluyendo al acompañante, tal y como establece la ley. Sin embargo, luego podría reclamar al asegurado la cantidad de dinero que haya tenido que abonar a los perjudicados, recurriendo a su derecho de repetición.
En cualquier caso, si deseas una protección más completa, siempre tienes la posibilidad de añadir otras coberturas adicionales a tu seguro de Moto de Helvetia. De este modo, tendrás mayor tranquilidad cuando conduzcas por la carretera. Para más información, puedes contactar con nuestros mediadores.