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El transporte de obras de arte, cuidando hasta el más mínimo detalle

Durante el transporte de objetos artísticos de valor no debemos dejar ningún cabo suelto ya que cualquier error, por mínimo que sea, puede dañar la obra de manera irreparable.

22.01.2018, Helvetia Seguros

Mujer en galería de arte admirando cuadros protegidos por Helvetia Obras de arte

Cada obra de arte es única e irrepetible. Por ello, en caso de que necesitemos proceder a su transporte, dada su naturaleza delicada, son varios los aspectos que se deben tener en cuenta para minimizar los riesgos.

En primer lugar, debemos revisar el estado físico de la obra, acreditándolo mediante fotografías o un informe de su estado, e indicar el tipo de objeto artístico del que se trata. Esto permitirá identificar la mejor manera de proceder a su manipulación, así como acreditar su estado en caso de daños posteriores durante su transporte. 

En segundo lugar, es importante que una vez se vaya a proceder a su traslado, la zona de trabajo donde se ubica la obra esté debidamente iluminada, despejada y limpia, evitando que haya objetos que dificulten el paso.

Durante el proceso de manipulación, se debe sujetar siempre la obra por la parte sólida y utilizar guantes para evitar dejar huellas.  

A partir de aquí, comienzan las labores de embalaje, siendo este uno de los elementos más importantes para la protección de las obras. En función del tipo y de las características del objeto artístico, deberá llevar una protección u otra. Un tipo de embalaje habitual son las cajas de madera con interior acolchado para protegerla de las oscilaciones y movimientos del viaje. Es aconsejable que estas cajas también estén realizadas con material ignifugo e impermeable. 

Por último, queda el transporte. Al tratarse de objetos de valor, es importante no sólo un perfecto embalaje, sino también un transportista que sepa manejar el material correctamente. Por ello, aquí lo más aconsejable y habitual es utilizar un transportista especializado, ya que  suele ser un requisito indispensable para que exista cobertura del seguro. 

Las ventajas de contratar a estos transportistas especializados, aparte de la experiencia de sus empleados en la manipulación de las obras y su adecuada colocación y sujeción en el camión para que no sufran golpes ni daños físicos, es que los vehículos que utilizan están equipados con sistemas específicos de climatización, para evitar humedades o cambios bruscos de temperatura, así como las oscilaciones y evitar riesgos de incendio y robo. 

Otra cuestión importante relacionada con el transporte es la exportación de obras al extranjero. Tal y como viene establecido por la legislación vigente, necesitarán en todo caso permiso de exportación definitivo, temporal con posibilidad de venta o temporal para su salida del territorio español, los siguientes objetos:

  • Los bienes culturales que tengan más de cien años de antigüedad.
  • Los incluidos en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico.

Si se trata de bienes de menos de cien años, se debe cumplir lo señalado por el Reglamento (CE) 116/2009, del Consejo del 18 de diciembre de 2008, relativo a la exportación de Bienes Culturales, que distinguirá el tipo de permiso o documento de exportación en función de la antigüedad y el valor. 

Pero, aún siguiendo esta serie de recomendaciones, es inevitable que a veces ocurran percances que dañen la obra. Por ello, el Seguro de Obras de Arte de Helvetia te ofrecerá protección a Todo Riesgo contra estos contratiempos durante todo su proceso de transporte. Con su modalidad “clavo a clavo”, el objeto estará protegido desde su recogida hasta que regrese de nuevo a su lugar de origen.


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