Cuando hablamos de transporte en la época estival, se nos suele venir a la cabeza aquello de "las bicicletas son para el verano" de la obra de Fernán Gómez, aunque este es un periodo dominado, en gran parte, por las motos.
A la hora de asegurar este vehículo es importante analizar el uso que vamos a hacer del mismo, para poder contratar las garantías que mejor se adapten a cada caso. Si quieres proteger tu motocicleta nueva, el seguro todo riesgo con franquicia es tu mejor opción, aunque, si tu moto tiene ya unos años o la conduces esporádicamente, puedes optar por el seguro a terceros.
Una de las principales ventajas del seguro de Moto de Helvetia Seguros es que se adapta a las necesidades de todos los conductores. Y es que, además de tener en cuenta la cilindrada y la potencia, también adapta su oferta con segmentaciones según el tipo de vehículo: ciclomotor, deportiva, scooter, custom, quad, etc. Cada uno de ellos tiene un tratamiento distinto con garantías adaptadas, y un buen ejemplo de ello es el Seguro de Motos clásicas, pensado para esas motocicletas históricas que son joyas de colección.
Esta personalización se amplía también a las coberturas ofrecidas en el seguro a terceros, el cual, además de contar con la garantía obligatoria de Responsabilidad Civil, se puede ampliar con otras coberturas como RC adicional, defensa jurídica, accidentes del conductor, incendio, robo, rotura de faros o asistencia en viaje.
Los motoristas aprovechan esta época para viajar más por carretera, por lo que contar con una cobertura como la asistencia en viaje se convierte en un aspecto prácticamente imprescindible. Ayuda técnica en carretera, rescate, falta de combustible, remolcaje y sustitución de ruedas son solo algunas de las eventualidades ante las que un conductor puede estar cubierto.
¿Vas a asegurar tu moto? Recuerda buscar las garantías más adecuadas en función de tu uso y del tipo de moto que vayas a conducir.