En la actualidad, la Dirección General de Tráfico (DGT) establece la obligatoriedad de usar guantes homologados para motociclistas y sus pasajeros, al igual que el casco. Esta medida, alineada con la normativa europea y ya vigente en países como Francia o Italia, busca reducir el número y la gravedad de lesiones en extremidades durante los accidentes.
Conducir sin guantes homologados se considera infracción leve, sancionada con sanciones económicas. Además, en caso de accidente, la falta de protección podría afectar a la cobertura del seguro si se demuestra incumplimiento de las normas de seguridad vial.
En cualquier caso, más allá de la obligación legal, llevar guantes de moto correctamente certificados, eso es, con la homologación EN 13594:2015 (nivel 1KP o 2KP)— sigue siendo esencial para garantizar seguridad, agarre y confort, tanto en trayectos urbanos como en carretera.
Existen diferentes motivos que justifican por qué usar guantes en la moto, y el primero está directamente relacionado con la seguridad vial. Y es que la normativa actual los reconoce como parte esencial del equipo de protección obligatorio, ya que su función principal es minimizar las lesiones en caso de caída o impacto.
A partir de ahí, los guantes también cumplen un papel clave en la protección durante caídas leves o deslizamientos, evitando heridas por abrasión, cortes o quemaduras al entrar en contacto con el asfalto.
Por otro lado, el uso de los guantes mejora el agarre y el control de la moto. El conductor sufre menos las vibraciones derivadas de la conducción y notará las manos menos entumecidas.
También las protege de las molestias del choque directo de insectos y de gravilla. Y, por último, con los guantes puestos las manos no se ven tan afectadas por el frío ni están expuestas a los rayos del sol.
Si eres de los que te planteas lo que debes tener en cuenta antes de viajar en moto, no olvides incorporar unos guantes a la lista de cosas imprescindibles antes de ponerte en marcha.
No llevar guantes homologados al conducir una moto se considera una infracción leve según la normativa actual de la Dirección General de Tráfico (DGT). Aunque no implica pérdida de puntos, puede suponer una multa de hasta 200 euros.
Esta sanción aplica tanto si el motorista no utiliza guantes como si emplea modelos no homologados, ya que en ambos casos se incumple la obligación de portar equipamiento de protección certificado. La medida busca garantizar un nivel mínimo de seguridad, especialmente en manos y muñecas, una de las zonas más expuestas en caso de caída.
Por tanto, llevar guantes que cumplan con la homologación EN 13594:2015 (niveles 1KP o 2KP) no solo evita sanciones, sino que también asegura una protección eficaz ante impactos y abrasiones.
No todos los guantes cumplen con la normativa legal en España. Para ser válidos como equipo de protección individual (EPI), deben llevar el marcado CE en una etiqueta blanca cosida en el interior.
De este modo, se certifica la conformidad con el Reglamento UE 2016/425 y la norma específica EN 13594:2015, que garantiza que han superado pruebas de abrasión (hasta 4 segundos en nivel 1), corte, desgarro y perforación, junto con el pictograma de un motociclista que indica su uso exclusivo para motos.
El nivel de protección se marca como:
La elección de los guantes de moto depende del clima, velocidad y uso diario para maximizar protección y confort.
De esta manera, los tipos de guantes para moto más frecuentes son:
Además de los guantes, otro de los elementos obligatorios para circular con una moto en España es un seguro de moto que cubra, al menos, la Responsabilidad Civil. De este modo, contar con un equipo de protección completo y un seguro adecuado te permitirá disfrutar de la carretera con total tranquilidad.