En los últimos años, los ciberdelincuentes han perfeccionado sus tácticas y métodos para engañar y estafar a los usuarios, lo que nos obliga a extremar la precaución cuando navegamos por la red. Los mayores se encuentran entre los grupos más vulnerables ante estos tipos de amenazas, ya que en muchos casos no cuentan con las herramientas o el conocimiento necesario para detectarlas y prevenirlas. Por ello, es necesario que su entorno más cercano les oriente y les expliquen algunos conceptos clave de seguridad que, aunque parezcan muy básicos, les pueden servir de gran ayuda para no caer en engaños que comprometan su información personal.
Así que, si conoces a alguien mayor que está empezando a explorar el mundo Internet, dedícale parte de tu tiempo para guiarle en algunos aspectos esenciales que le permitirán navegar con mayor seguridad. No es necesario que seas ningún experto en la materia, basta con que le enseñes cómo identificar páginas confiables, reconocer correos sospechosos, proteger sus contraseñas y configurar adecuadamente sus redes sociales.
Las claves son como las cerraduras de casa: sin son débiles y predecibles, la protección que brindan es baja. Por eso, es fundamental que ayudes a esa persona a crear contraseñas sólidas, difíciles de adivinar, que combinen letras y números, usen mayúsculas y minúsculas e incluyan al menos algún carácter especial. Y por supuesto, debes explicarle que nunca debe compartirlas con terceros. De esta forma, podrá proteger su identidad digital y mantener alejados a los ciberdelincuentes.
También es importante que le muestres qué paginas son seguras y de cuáles debe desconfiar. Las que comienza con "https://" y tienen un candado en la barra del navegador suelen ser seguras y confiables. En cambio, las que no empiezan con esta dirección, tienen una URL extraña y presentan un diseño descuidado, no son de fiar.
Lo mismo ocurre con los correos electrónicos. Detrás de mensajes que parecen normales se esconden intentos de estafas, por lo que es importante que estén alerta y que presten atención a pequeños detalles. No deben confiar en mensajes con tono exagerado que le animan a realizar una acción con urgencia, ni en aquellos que le ofrecen ofertas increíbles que son demasiado buenas para ser real, ni en los que provengan de remitentes desconocidos.
Deben evitar abrir enlaces desconocidos si no saben cuál es su finalidad, incluso si se los ha enviado un amigo o familiar. Debes explicarle que, ante esos casos, lo mejor que puede hacer es preguntar directamente a esa persona que supuestamente se lo ha enviado qué contiene ese enlace y confirmar así que no se trata de un fraude.
Ayúdale a configurar la privacidad de sus redes sociales para limitar quien puede ver sus publicaciones, accediendo al apartado de Configuración y Privacidad. Además, es importante que revisen qué usuarios pueden ver su correo y número de teléfono, ya que los ciberestafadores suelen aprovechar esta información para llevar a cabo sus engaños.
Es esencial que los dispositivos que utilice estén actualizados y cuenten con los sistemas de protección adecuados, como un antivirus, un cortafuegos, un gestor de contraseñas seguro, etc.
Con estos consejos, esa persona podrá disfrutar plenamente de la experiencia de navegar por Internet y sacar mayor provecho de los numerosos beneficios que tiene el mundo digital, sin poner en riesgo su privacidad y seguridad.