Las embarcaciones de recreo, al igual que los vehículos, deben pasar una “ITV” especial para poder navegar. Se trata de la ITB, la Inspección Técnica de Embarcaciones de Recreo. A través de esta inspección se comprueba que el barco cumple con todos los requisitos técnicos y de seguridad que exige la normativa en España.
Todos aquellos que estén matriculados en la lista 6ª con eslora entre 2,5 y 24 metros y en la lista 7ª con eslora entre 6 y 24 metros.
Todas las embarcaciones deben someterse a una inspección inicial para verificar que cumplen con la normativa vigente de seguridad y de prevención de la contaminación. Este primer reconocimiento lo realiza la Administración Marítima.
Tras esa primera revisión, se debe continuar comprobando el estado de las embarcaciones periódicamente. El tiempo entre una inspección y otra dependerá del tipo de embarcación. Así, podemos encontrar las siguientes revisiones:
En las revisiones periódicas se comprueba, entre otras cosas, el casco y el equipo, la maquinaria principal y auxiliar, los palos y las jarcias, la instalación eléctrica, los equipos de radiocomunicaciones, el equipo de salvamento, el equipo contra incendios, el material náutico, las luces de navegación y el equipo de fondeo.
Mientras que en las inspecciones intermedias se presta especial atención al casco y a los equipos de abordo.
Todas las inspecciones técnicas de barcos deben ser realizadas por una Entidad Colaboradora de Inspección que esté acreditada por el Ministerio de Fomento. Salvo la revisión inicial, de la que se encarga la Administración Marítima.
Es el documento que acredita que el barco ha pasado la ITB satisfactoriamente y que es apto para la navegación. Este documento siempre debe llevarse a bordo y se renueva con cada inspección. Navegar sin este certificado o con él caducado se considera una infracción grave o muy grave.
Además de tener un Certificado de Navegabilidad vigente, también es importante contar con un seguro como Helvetia Embarcaciones de Recreo, que proteja tu embarcación y a sus ocupantes ante los imprevistos que puedan surgir.