Las sanciones por hacer una obra sin autorización oscilan entre los 300 euros en los casos más leves y pueden superar incluso los 30.000 euros en los más graves. Además, la autoridad competente puede solicitar la paralización inmediata de la misma, y en el caso de que la obra que se esté realizando sea incompatible con la ordenación vigente, puede decretar su demolición, reconstrucción o paralización definitiva y tú tendrías que hacerte cargo de los gastos que esto suponga.
Debes saber que no existe una única licencia de obras. En función de la reforma o construcción que quieras realizar, el ayuntamiento te otorgará una u otra. Estas son las dos más comunes:
- Licencia de obra menor. Aquellos casos en los que sólo se va a modificar la distribución de la vivienda.
- Licencia de obra mayor. Cualquier reforma que afecte a la estructura de la vivienda, a un elemento de la comunidad o que implique un cambio de uso. (acondicionamiento del local, nueva edificación, consolidación, rehabilitación o restauración del inmueble, etc.).
Los requisitos que se exigen para conseguir estas licencias y el precio que se debe pagar por ellas depende de cada localidad. Por lo que en algunos lugares saldrá más barato y sencillo realizar una obra que en otros.
Aunque la mayoría de las reformas requieren estas autorizaciones, existen excepciones. En general (aunque esto puede cambiar según la ordenanza que exista en el municipio en el que residas), no será necesario que solicites una licencia para las siguientes acciones:
- Sustitución de solados.
- Pintura interior.
- Sustitución o reparación de conexiones de suministro interno de agua.
- Lijado del parquet. - Sustitución de alicatados.
- Eliminación del gotelé y alisar las paredes con yeso.
- Sustitución de la red eléctrica interna.
Por tanto, si lo único que quieres es cambiar el color de las paredes interiores de la casa, ya puedes ponerte manos a la obra. En cambio, si se trata de otro tipo de obra más compleja, no lo dudes, consulta a tu Ayuntamiento y solicita la autorización correspondiente. Así evitarás problemas futuros.