Si tienes una casa en la playa o en la sierra donde vas a pasar las vacaciones y los fines de semana, conviene que la protejas con un seguro de Hogar como lo harías con tu vivienda habitual, ya que en caso de que ocurra algún siniestro, si no está asegurada, tendrás que cubrir los costes que correspondan de tu propio bolsillo. No cometas el mismo error de otros propietarios que pensaban que, por no residir en ellas durante todo el año, no merecía la pena contratar un seguro, y luego, cuando ha surgido un problema, se han arrepentido de no hacerlo.
Las segundas residencias están expuestas cada día a multitud de riesgos a pesar de encontrarse deshabitadas y cerradas durante gran parte del año. Y es que ellas también pueden sufrir goteras, incendios o inundaciones, como las viviendas habituales. De hecho, a veces las consecuencias de algunos percances pueden ser más graves, debido a que los dueños, al no vivir allí, pueden tardar más tiempo en darse cuenta de los daños que se han producido, lo que provoca que estos se agraven. Esto es lo que sucede, por ejemplo, con una gotera. Si se detecta y se repara a tiempo, el problema no suele ir a más. En cambio, si no se soluciona rápido, todo puede complicarse y lo que empezó como una simple mancha de humedad, puede terminar provocando daños en la vivienda del vecino de los que tú tendrías que hacerte cargo.
Además, no hay que olvidar que una vivienda deshabitada durante largos periodos de tiempo es muy atractiva para los ladrones. Por esa razón, contar con un seguro que cubra los robos y los daños por actos vandálicos es siempre una garantía de tranquilidad.
Hay percances que son más probables que ocurran en las segundas residencias por las características especiales que presentan. De manera que, a la hora de contratar el seguro de Hogar es importante que se tengan en cuenta estos riesgos para elegir las garantías más apropiadas para estos tipos de viviendas.
Además de la cobertura de robo y vandalismo, son muy convenientes las siguientes:
Fenómenos atmosféricos
Esta cobertura es especialmente útil, sobre todo, si la vivienda se encuentra en la sierra, ya que cubre los daños producidos en la vivienda por fenómenos atmosféricos como tormentas, nieve, viento o granizo, cuando estos superan los umbrales definidos en la póliza.
Daños por agua
Si se rompe una tubería o se produce una avería en la llave de paso cuando no estés allí, al no poder cortar el suministro de agua a tiempo, la vivienda puede sufrir graves daños. Por esa razón, esta cobertura es imprescindible.
Responsabilidad Civil
Si se da una situación como la anterior, en la que por una rotura de tubería se inunda tu vivienda y esto termina afectando a la vivienda del vecino, al contar con esta cobertura de Responsabilidad Civil, podrás hacer frente a los daños le hayas podido ocasionar (hasta los límites establecidos en la póliza).
Daños eléctricos
Que no vivas habitualmente en la vivienda, no la exime de sufrir daños eléctricos por causas externas de electricidad o la caída de un rayo. Así que es importante que tu póliza cuente con esta garantía.
En Helvetia Seguros puedes contratar tu seguro de Hogar para tu segunda vivienda, seleccionando las coberturas que mejor se adapten a sus características y necesidades. Si necesitas asesoramiento, no dudes en contactar con nuestros mediadores.