Lo que debes dejar de hacer con tu moto para no dañarla

11.04.2025 | Helvetia Seguros
¿Sabías que algunas de las costumbres que tienes al conducir pueden ser perjudiciales para tu moto? Te explicamos cómo evitar los malos hábitos más frecuentes entre los motoristas para mantener tu vehículo en buen estado.

Deja de acelerar en frío

Ya lo dice el refrán, "las prisas no son buenas consejeras", y con las motos sucede lo mismo. Después de arrancarlas, se debe esperar un poco (entre uno y dos minutos) para acelerar. Así que, si eres de las personas impacientes, que no aguarda a que el motor se caliente para empuñar el acelerador, debes saber que esta mala práctica a la larga podría salirte muy cara, ya que podría provocar el desgaste prematuro del motor.

Del mismo modo, tampoco es buena idea que lleves la moto al límite. Aumenta o baja las revoluciones del motor cuando sea necesario, pero intenta no sobrepasar la línea "roja" en ambos casos. Si la superas de manera habitual, podrían terminar dañándose algunos de los compones internos del motor, como los pistones, las bielas y las juntas de culata.

No pises el embrague constantemente

Muchos motoristas tienen la costumbre de llevar el pie apoyado en el embrague y por inercia lo pisan cuando van a girar o frenar, lo que es bastante peligroso porque anula el efecto del freno motor. Debes recordar que este elemento sólo se debe usar para arrancar, cambiar y reducir las marchas. Si lo mantienes presionado constantemente, harás que se desgaste antes de tiempo y que el vehículo consuma más carburante.

Utiliza el freno correctamente

Un error frecuente entre los motoristas más inexpertos y que tú no debes cometer es frenar sólo con el freno delantero, ya que esto podría bloquear a la rueda delantera y provocar el descontrol del vehículo. Tampoco debes hacerlo sólo con el trasero, pues esto podría causar el derrape de la moto. Lo ideal es tratar de frenar suavemente, combinando ambos frenos.

Además, siempre que sea posible, utiliza el freno motor para reducir la velocidad suavemente, evitando así frenar bruscamente y desgastar prematuramente los frenos.

No descuides a tu moto

Presta atención al mantenimiento regular del vehículo. Cambia el aceite cuando sea necesario (según la recomendación del fabricante), revisa los filtros y asegúrate de mantener los neumáticos con la presión adecuada.

De igual forma, intenta no dejar la moto a la intemperie si es posible, ya que la lluvia, el frío, el sol y las altas temperaturas podrían dañarla.

Si sigues estas recomendaciones, no sólo podrás mejorar el rendimiento de tu moto y alargar su vida útil, sino también garantizar tu seguridad en la carretera.