Ser testigo de un accidente de tráfico puede ser demasiado impactante y traumático, especialmente si hay heridos. Por ello, es bastante común que muchas personas, al presenciar uno, se queden paralizadas y no sepan qué hacer. Sin embargo, en estos casos, la actitud que se adopte durante los primeros minutos puede ser determinante para salvar vidas y facilitar las labores de los servicios de emergencias.
Según el artículo 51 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, "el usuario de la vía que se vea implicado en un accidente de tráfico, lo presencie o tenga conocimiento de él está obligado a auxiliar o solicitar auxilio para atender a las víctimas que pueda haber, prestar su colaboración, evitar mayores peligros o daños, restablecer, en la medida de lo posible, la seguridad de la circulación y esclarecer los hechos". De manera que, si presencias o tienes conocimiento de un accidente de tráfico, tienes la obligación de ayudar o solicitar ayuda para atender a las víctimas, siempre y cuando no pongas en riesgo tu seguridad y la de otras personas. Si no lo hicieras, podrías enfrentarte a una infracción muy grave e, incluso, ser acusado de un delito penal.
En el caso de que ya haya personas auxiliando a las víctimas o estén los servicios de emergencias en la zona, no es necesario que te detengas. Ante esa situación, lo que debes hacer es continuar circulando, con precaución, guardando la distancia de seguridad pertinente con los vehículos implicados, para evitar que se produzcan otros accidentes por el efecto mirón.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo debes actuar si alguna vez te encuentras una situación como esta, siguiendo el protocolo PAS: Protege, Avisa, Socorre.
Lo primero que debes hacer es detenerte en un lugar seguro, sin obstaculizar el tráfico ni poner en riesgo tu seguridad ni la de los demás usuarios de la vía. Antes de bajarte, enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco de seguridad y coloca los triángulos de emergencia (si es en carretera) a la distancia correspondiente para señalizar tu posición y alertar a otros conductores.
Acércate hasta los vehículos accidentados con precaución y evalúa la situación. Si hay heridos o personas atrapadas, llama al 112 para que acudan lo antes posible. Intenta facilitar todos los datos posibles, como la ubicación en la que te encuentras, el número de vehículos implicados, el estado en el que se encuentran las víctimas (si están conscientes, atrapadas, si hay riesgo de incendio, etc.) y cualquier otro dato relevante que puedas facilitar y creas que sirva de ayuda en ese momento.
Mientras llegan los servicios de emergencias, ofrece asistencia básica a las víctimas si es posible. No intentes moverlas a menos que su vida corra peligro inminente, por ejemplo, por un incendio o una parada cardiorrespiratoria. Si se trata de un motorista, tampoco debes quitarle el casco, salvo que este le impida respirar o esté vomitando.
Intenta mantener la calma. Si las víctimas están conscientes, habla con ellas para que no pierdan la conciencia y transmíteles tranquilidad. Si es posible, cúbrelas con alguna prenda o manta para que no sufran una hipotermia, y evita que realicen movimientos bruscos.
En el caso de que alguno de los heridos esté sangrando abundantemente, con un paño limpio un poco presión sobre la lesión para frenar la hemorragia.
No abandones el lugar hasta que lleguen los servicios de emergencias y te indiquen que ya no es necesaria tu presencia. Facilita todos los datos que te soliciten y aporta cualquier información relevante sobre lo que hayas presenciado, ya que colaboración puede ser clave para determinar cómo ha ocurrido el accidente.
En muchos casos una actuación rápida y eficaz por parte de los testigos puede ser clave para salvar las vidas de los heridos y facilitar el trabajo de los servicios de emergencias. Así que, si alguna vez presencias un accidente, no olvides seguir estas recomendaciones.