Cada 8 minutos se roba una moto en España y sólo el 10% de ellas se recupera, según el Ministerio del Interior. Un dato preocupante, especialmente si vives en Barcelona, Madrid o Málaga, las tres ciudades en la que existe mayor riesgo de robo de estos vehículos.
En cuanto a los modelos más robados, las scooters de gran cilindrada son las preferidas por los ladrones, seguidas por las motos deportivas que superan los 600 cc, debido a que sus piezas son de gran valor y pueden venderse por separado más fácilmente.
Tan sólo el 15% de estos robos están realizados por profesionales. El resto, la gran mayoría, se producen a raíz de un descuido del propietario de la moto, como aparcarla en zonas oscuras, poco frecuentadas, sin las medidas de seguridad adecuadas.
Si tienes una moto y quieres protegerla, debes ser precavido y evitar estos tipos de errores. Aunque no hay nada que te pueda garantizar que tu moto esté 100% a salvo de los ladrones, ya que cada vez utilizan métodos más eficaces, conviene que tomes en cuenta una serie de medidas para evitar su robo.
Lo primero que debes hacer es utilizar un sistema antirrobo adecuado. Actualmente en el mercado hay muchos, pero no todos protegen correctamente. Estos son algunos de los que recomiendan los expertos:
Lo ideal es combinar varios de estos sistemas, ya que no son excluyentes y con ello se refuerza la protección del vehículo. También es importante instalar en la moto un localizador GPS, pues en caso de robo, podrás localizarla más rápido.
Además de utilizar sistemas antirrobo adecuados, también tienes que tener en cuenta otras cuestiones como bloquear la dirección de la moto, evitar aparcar en zonas aisladas o contar con un seguro que incluya la garantía de robo, como el que puedes contratar con Helvetia Seguros.