Medidas de ahorro energético en la oficina

17.02.2023 | Helvetia Seguros
Muchas de las acciones que realizamos diariamente en el trabajo son perjudiciales para el medioambiente, aunque no seamos conscientes de ello.

¿Sabías que la mitad de la energía que se consume en el sector de servicios se debe a acciones que se realizan en las oficinas? La buena noticia es que ese consumo podría reducirse considerablemente sin necesidad de realizar una gran inversión ni hacer un gran esfuerzo. Basta con que las empresas establezcan una serie de medidas de eficiencia energética en sus centros y que sus empleados cambien algunos de sus hábitos diarios. 

Los beneficios de la eficiencia energética 

Al hacer un uso eficiente de los recursos energéticos, las empresas no sólo ahorran dinero, sino también colaboran con la protección del medioambiente, ya que disminuyen sus emisiones de CO2 a la atmósfera, que es una de las principales causas del cambio climático. 

La concienciación e implicación de todos es primordial

Es esencial que las empresas inculquen una cultura de ahorro energético a sus trabajadores a través de programas de formación y concienciación. Así, ellos serán conscientes de lo perjudicial que pueden ser para el medioambiente algunas de las acciones que realizan cada día y de lo que pueden hacer para reducir su impacto. Y es que, si ellos no están comprometidos de verdad con este tema, las medidas de sostenibilidad que se apliquen en el lugar de trabajo no tendrán éxito. 

Con muy poco se puede hacer mucho 

La mayor parte de la energía que se consume en las oficinas se debe a los equipos eléctricos, la iluminación y la climatización. De manera que, la clave está en hacer un uso eficiente de ellos. Estas acciones son esenciales para conseguirlo: 

  • Apagar la calefacción/aire acondicionado al menos una hora antes de la finalización de la jornada laboral aprovechando la climatización ambiental. 
  • Mantener las puertas y ventanas cerradas con el fin de favorecer una climatización natural y prescindir así del uso de la calefacción y del aire acondicionado. 
  • Apagar los aparatos de climatización al finalizar la jornada laboral o si vamos a ausentarnos durante varias horas de nuestro lugar de trabajo. 
  • Limitar el uso de los ascensores en favor de las escaleras, siendo de uso prioritario para aquellas personas que lo necesiten, así como para el transporte de elementos voluminosos. 
  • Aprovechar la luz natural en la medida de lo posible y evitar así encender la luz de forma innecesaria. 
  • Apagar la regleta al finalizar la jornada laboral. 
  • Desenchufar impresoras y aparatos electrónicos que no se utilicen con asiduidad. 
  • Apagar el monitor del ordenador y las luces cuando nos ausentemos del lugar de trabajo, aunque sea por poco tiempo. 

Se trata, por tanto, de acciones sencillas de los empleados, que no requieren mucho esfuerzo, pero con las que las empresas pueden ahorrar mucha energía que se malgasta diariamente de manera innecesaria.