Piscina en casa, pero con seguridad

26.06.2020 | Helvetia Seguros
En los últimos años ha aumentado considerablemente la venta de piscinas portátiles, pero ¿son aptas para todos los hogares? ¿En qué lugares se deben colocar?

Con la llegada del calor, no hay quien se resista a un buen chapuzón para refrescarse. Pero no todos tienen la suerte de tener una playa al lado ni una piscina comunitaria para disfrutar durante el verano. Sin embargo, para ellos existen otras alternativas como las piscinas portátiles, una tendencia en auge en España que cada vez está ganando más popularidad, pero que puede ser muy peligrosa si no se realiza con seguridad.

Arquitectos y constructores advierten que, antes de comprar una piscina portátil para ponerla en casa, debemos conocer las características particulares de nuestra vivienda o edificio, pues no todos los hogares están acondicionados para ellas.

Si instalamos en nuestra azotea o terraza una piscina de mayores dimensiones de las que puede soportar la estructura de nuestra vivienda, podemos tener graves problemas. Pues una sobrecarga de peso puede provocar importantes daños, como la aparición de grietas y filtraciones, el derrumbe del techo o el hundimiento del suelo. Por eso, debemos ser muy precavidos a la hora de comprar este producto.

Lo primero que debemos tener en cuenta es la antigüedad y el diseño de la estructura de la vivienda o el edificio. El año de construcción va a determinar la carga que puede soportar, según conste en la normativa que se utilizó en esa época para el cálculo estructural. El problema es que algunos inmuebles son tan antiguos que se desconocen esos datos, por los que habría que consultarlos con un especialista.

También es importante conocer el estado en el que se encuentra la terraza o azotea, pues si ya presenta daños como grietas o desprendimientos, no sería una buena idea instalar allí una piscina.

Tras conocer el peso máximo que puede soportar el forjado en el que la vamos a colocar, lo que debemos hacer es comprar una piscina que se adapte a esas características, teniendo en cuenta su peso (llena con agua) por metro cuadrado. Tan importante es conocer el área que va a ocupar la piscina, como la altura hasta la que la vamos a llenar.

De cualquier forma, lo más recomendable en estos casos es contar con el asesoramiento de un arquitecto técnico que valore la estructura y el peso que puede soportar la vivienda o edificio antes de que instalemos nada por nuestra cuenta para evitar problemas mayores.