Detectar un lunar maligno a tiempo puede evitar que éste se complique y acabe derivando en un problema más grave. Por ello, es esencial que revises con frecuencia tu piel y si detectas algún cambio inusual en ella, acudas al médico.
Para una correcta autoexploración de los lunares los dermatólogos recomiendan que sigamos la Regla ABCDE y comprobemos si alguno de ellos cumple alguna de las siguientes características:
Si alguno de tus lunares reúne alguno de estos requisitos, no le quites importancia y ve a un dermatólogo para que te realice un diagnóstico preciso y precoz. Recuerda que con el seguro de Salud de Helvetia Seguros tienes a tu disposición un amplio cuadro médico para concretar tu cita con un especialista.
Para evitar la aparición de melanomas, es importante que cuides tu piel durante todo el año, especialmente si eres de piel clara, tienes muchos lunares, cuentas con antecedentes familiares de melanomas o has sufrido alguna quemadura en el pasado.
Según los especialistas, la exposición al sol y a las lámparas y cámaras solares aumentan el riesgo de padecer un cáncer de piel, por los que es importante uses siempre un protector solar de amplio espectro con un factor de protección de al menos 30. El protector debes aplicártelo correctamente por todo el cuerpo y cada dos horas.
Para prevenir la aparición de lunares malignos es conveniente que evites el sol durante las horas del mediodía, cuando los rayos solares son más fuertes. La exposición solar debe ser moderada y progresiva. Tampoco debes pasar mucho tiempo en las cámaras y lámparas solares ni abusar de los autobronceadores.
Si vas a exponerte al sol, lleva gorros y sombreros de ala ancha, gafas con protección de rayos UV y opta por ropa oscura de tejidos tupidos.
En cuanto a la alimentación sigue una dieta rica en frutas y verduras, como las zanahorias, las granadas, los brócolis o las cerezas, ya que estos alimentos contienen muchos antioxidantes que ayudan a reducir el daño que pueden hacer en tu cuerpo los radicales libres que se originan por la exposición a los rayos UV.