En el momento en el que un implante dental falla o se rechaza, es necesario que te lo extraigan y tratar la zona afectada. De este modo, los pasos a seguir si se rechaza un implante dental son:
El rechazo de un implante se clasifica en temprano (en los primeros 3 meses, por mala unión del hueso al implante, que causa la mayoría de casos) y tardío (periimplantitis por acumulación de placa a largo plazo).
En consecuencia, el rechazo de un implante dental suele deberse a una combinación de hábitos personales y problemas durante el procedimiento, con un riesgo bajo del 2-5% si todo se hace bien. De esta manera, entre las causas más comunes destacan:
En consecuencia, cuidar la boca y elegir un buen especialista reduce mucho estos riesgos.
Es muy raro sufrir un rechazo al implante como consecuencia de una reacción del sistema inmunitario al titanio que lo conforma. Lo más habitual cuando hablamos de “rechazo” es que nos estemos refiriendo a una mala cicatrización del implante.
Hay que tener en cuenta que, tras la colocación del implante, se produce un tiempo de cicatrización que se prolonga entre tres y seis meses. Es necesario respetar este periodo antes de la colocación de la corona definitiva si no queremos arriesgarnos a que las células del hueso no se integren correctamente con el titanio.
Si un implante dental no funciona, existen varias vías para solucionarlo. Lo más importante es saber que perder un implante no significa quedarte sin diente para siempre, pero el proceso puede cambiar según la gravedad del caso.
Las soluciones más frecuentes ante el rechazo de un implante son:
En ocasiones, si el hueso queda muy debilitado tras el rechazo y no es seguro poner otro tornillo, el especialista recomendará otras opciones, como un puente dental (una corona que se apoya en los dientes de al lado) o una prótesis. Así se recupera la estética y la función de masticar sin riesgo de un nuevo fallo.
Muchas clínicas ofrecen un implante nuevo sin coste o devuelven el dinero si el fallo ocurre dentro del periodo de garantía y no se debe a una falta de cuidado del paciente.
Si la clínica no ofrece soluciones, pide tu historial médico y facturas por escrito. Estos documentos son clave si decides consultar con un abogado para reclamar una compensación económica por el tratamiento fallido.
Un asunto que preocupa ante el rechazo del implante es la devolución del dinero por parte del odontólogo. Por lo general, los implantes cuentan con una garantía que cubre todos los gastos, o parte de ellos, si hay que repetir el proceso, siempre que no haya habido un mantenimiento deficiente del implante por parte del paciente.
Es importante que diferencies entre dos tipos de protecciones:
Así, la garantía mínima que se establece por ley es de dos años por defecto de fabricación. Si el problema se produce en los primeros seis meses se presume que se trata de un defecto de fabricación y no por uso inadecuado del paciente. Después de los dos meses, el paciente deberá probar que es un defecto de fabricación.
En cualquier caso, si no queremos sentir los síntomas de rechazo de un implante dental, lo mejor es seguir las indicaciones del especialista en cuanto a higiene, revisiones y mantenimientos periódicos. Asimismo, una de las claves de los implantes dentales es acudir a la clínica odontológica siempre que surja una molestia.
Si no te pones un implante dental, el hueco dejado por el diente perdido genera problemas progresivos en tu boca que empeoran con el tiempo.
Los dientes vecinos al hueco tienden a inclinarse hacia él, mientras que los de la arcada opuesta "bajan" para llenarlo. Este movimiento de los dientes crea una mordida irregular que puede causar dolores de cabeza, desgaste prematuro y dificultades para cerrar bien la boca.
Sin la raíz del diente, el maxilar empieza a reabsorberse por falta de estímulo, es decir, se produce una pérdida de hueso. En el primer año puedes perder hasta el 50% del hueso en esa zona, lo que complica cualquier tratamiento futuro y debilita la estructura facial.
Además, aparecen dificultades para masticar, sobre todo con alimentos duros, porque hay menos puntos de apoyo. Esto sobrecarga los dientes restantes, genera molestias al comer y puede provocar digestiones incompletas por no triturar bien los alimentos.
A nivel estético se producen cambios, por ejemplo, el hueco visible suele alterar la sonrisa y con los años provoca un hundimiento leve en la cara, dando un aspecto de envejecimiento prematuro que afecta la armonía general del rostro.
Los seguros dentales están pensados para ofrecer al paciente la tranquilidad que necesita a la hora de someterse a los tratamientos o a la hora de resolver dudas como las que producen los síntomas de rechazo de un implante dental. Si tu objetivo es contar con las mejores coberturas puedes escoger un seguro dental que te lo cubra todo y que tenga incluida la devolución de gastos farmacéuticos, orientación médica, urgencias y servicio bucodental las 24 horas, además de consulta maxilofacial, estudio radiológico 3D y diferentes servicios sin coste.